Investigadores de la Universidad de Rutgers identificaron una ligera asociación entre el uso de medicamentos GLP-1, empleados para tratar la diabetes tipo 2 y la obesidad, y un mayor riesgo de desarrollar neuropatía óptica isquémica, una afección poco frecuente que puede provocar una pérdida súbita de la visión. Aunque el riesgo absoluto es bajo, los autores señalaron que los pacientes deben conocer esta posible relación.
El estudio, publicado en Annals of Internal Medicine, analizó una amplia base de datos de adultos de entre 18 y 65 años con diabetes tipo 2 que comenzaron tratamiento con distintos medicamentos. Entre los fármacos considerados se encuentran los agonistas del receptor GLP-1, como semaglutida, comercializada como Ozempic y Wegovy, y tirzepatida, disponible bajo las marcas Mounjaro y Zepbound.
Los investigadores señalaron que la neuropatía óptica isquémica es una condición rara, por lo que el posible incremento del riesgo debe interpretarse considerando su baja frecuencia. El análisis plantea una asociación que requiere mayor investigación y no establece por sí mismo que los medicamentos GLP-1 sean la causa directa de esta afección. Por ello, los autores destacan la importancia de que los pacientes conozcan esta posible relación y consulten con profesionales de la salud ante cualquier preocupación relacionada con su tratamiento.








