La Fiscalía General del Estado informó que el joven imputado por el accidente vial ocurrido el viernes 28 de agosto frente al Hospital Ángeles, en la ciudad de Chihuahua, permanece bajo prisión preventiva y hasta el momento no existe un dictamen psiquiátrico que determine que sea inimputable.
El accidente dejó como saldo la muerte de un adulto mayor y derivó en la imputación del joven por el delito de homicidio imprudencial.
De acuerdo con la Fiscalía, el acusado dio positivo a cocaína y anfetamina; sin embargo, el consumo de estas sustancias no significaría por sí mismo que quede exento de responsabilidad penal.
La autoridad explicó que la defensa podría solicitar posteriormente una valoración psiquiátrica para determinar si el imputado presentaba alguna condición que afectara su capacidad para comprender sus actos al momento de los hechos.
Hasta este martes 1 de septiembre, no existe una pericial que establezca dicha condición, por lo que el proceso penal continúa y el joven permanece sujeto a la medida cautelar impuesta por un juez de control.
Aunque actualmente se encuentra hospitalizado debido a una condición médica derivada del accidente, una vez que sea dado de alta deberá ser trasladado al Centro de Reinserción Social.
La Fiscalía precisó además que la prisión preventiva no fue establecida únicamente por seis meses, como inicialmente se había difundido, sino que deberá mantenerse durante el tiempo que dure el procedimiento, conforme a lo determinado por el juez.
Sobre el resultado positivo a cocaína y anfetamina, la autoridad señaló que, si una eventual valoración concluyera que el estado mental del imputado se vio afectado debido al consumo voluntario de sustancias, podría considerarse el principio jurídico denominado “acción libre en su causa”.
Este criterio toma en cuenta el momento previo en el que una persona decidió consumir alguna sustancia cuando todavía estaba en condiciones de comprender las posibles consecuencias de sus actos. Por ello, intoxicarse voluntariamente no implicaría automáticamente ser declarado inimputable.
Entre los elementos considerados para imponer la prisión preventiva, la Fiscalía señaló que el joven presuntamente intentó evadir a los agentes de Seguridad Vial y habría realizado acciones que obstaculizaron la investigación.
En caso de que posteriormente una pericial psiquiátrica determine que presenta una condición que jurídicamente lo haga inimputable y que esta no haya sido ocasionada voluntariamente por el consumo de drogas, el procedimiento sería distinto al ordinario.
En ese escenario podrían imponerse medidas de seguridad en lugar de una pena convencional de prisión, entre ellas el internamiento en un centro especializado en salud mental.
La Fiscalía indicó que, para el delito de homicidio imprudencial, la pena general puede ir de seis meses a cinco años de prisión.
No obstante, dependiendo del desarrollo del proceso y del cumplimiento de los requisitos establecidos en la ley, también podrían existir mecanismos como una salida alterna, un acuerdo reparatorio o el perdón del ofendido.








