El Instituto de Planeación Integral del Municipio de Chihuahua (IMPLAN) ha detectado, desde octubre del año pasado, 18 desarrollos inmobiliarios irregulares que venden terrenos en zonas de preservación ecológica, presentándolos como fraccionamientos campestres. Esta información fue compartida por Alondra María Martínez Ayala, directora del IMPLAN, quien advirtió sobre los riesgos de adquirir estos terrenos sin verificar su viabilidad legal.

Martínez Ayala explicó que muchos compradores han sido engañados al adquirir predios en zonas no urbanizables, ubicados en áreas como el Ejido Tabalaoka, el Ejido La Haciendita, el Ejido Los Sauces y la Ranchería Juárez. A pesar de que algunas propiedades cuentan con cartas de posesión o claves catastrales, estos documentos no garantizan el derecho a construir, debido a la falta de compatibilidad con el uso de suelo estipulado en el Plan de Desarrollo Urbano.

Para evitar ser víctimas de fraude, la funcionaria recomendó a la ciudadanía consultar el Sistema de Información Geográfica Municipal (SIGMUN) antes de realizar cualquier compra. “Nosotros advertimos desde noviembre, cuando muchas personas buscan invertir en bienes raíces con los aguinaldos. Es esencial verificar que el terreno tenga un uso de suelo compatible con desarrollo habitacional”, señaló Martínez Ayala.

Además, destacó que si se compra un terreno en una zona de preservación ecológica, no se podrá obtener una licencia de construcción. Sin embargo, han identificado asentamientos informales donde, a pesar de no contar con los permisos, las personas continúan construyendo sus hogares. “Algunos se encuentran con que Desarrollo Urbano rechaza su solicitud de construcción porque el terreno no es legalmente urbanizable. Lo peor es que muchos optan por construir de todos modos, creando asentamientos no planeados que, a futuro, exigirán servicios públicos”, advirtió.

El IMPLAN está trabajando en conjunto con diversas instituciones, como Desarrollo Urbano, Catastro, Seguridad Pública, Policía Cibernética y la Fiscalía, para frenar esta problemática. Utilizan imágenes satelitales, redes sociales y reportes ciudadanos para identificar los fraccionamientos irregulares. No obstante, la funcionaria explicó que el IMPLAN no tiene facultad legal para sancionar directamente a los responsables, ya que muchas de estas ventas se realizan a través de cartas de posesión emitidas por ejidos, sin tener en cuenta los planes de desarrollo urbano.

“Hemos identificado que incluso el Registro Agrario Nacional no se vincula con los planes de desarrollo urbano, lo que facilita que se fraccionen terrenos sin cumplir con la normativa municipal”, añadió Martínez Ayala.

La directora del IMPLAN insistió en la necesidad de reformar la legislación para fortalecer la capacidad de las autoridades estatales en la prevención de asentamientos irregulares. “La única manera de combatir este problema es la prevención y la información. No podemos frenar directamente a los desarrolladores irregulares, ya que la ley solo permite que el comprador afectado interponga una denuncia”, explicó.

Por último, Martínez Ayala reiteró su llamado a la ciudadanía para verificar el uso de suelo antes de realizar compras de terrenos, con el fin de evitar fraudes inmobiliarios. “El desarrollo urbano debe ser ordenado y sustentable. Invertir en un terreno irregular puede convertirse en un problema legal y financiero a largo plazo”.

Los interesados pueden realizar la verificación utilizando las herramientas y recursos disponibles en el sitio web del IMPLAN, donde a través del SIGMUN pueden consultar mapas de uso del suelo y obtener información detallada sobre las regulaciones aplicables en cada zona.