Chihuahua, Chih.— 15 de enero de 2026. La Unión Ganadera Regional de Chihuahua manifestó su preocupación ante la contingencia nacional provocada por la presencia del gusano barrenador del ganado (GBG), al considerarlo una amenaza directa para la actividad pecuaria, la salud pública, la economía y la seguridad alimentaria del país.

El organismo recordó que Chihuahua mantiene un estatus sanitario reconocido internacionalmente, resultado de más de cinco décadas de trabajo en el control y erradicación de enfermedades como la tuberculosis bovina y la brucelosis, y advirtió que ahora se enfrenta a una tercera amenaza sanitaria con impacto también en personas.

La Unión Ganadera subrayó que gracias a esta disciplina sanitaria, el estado ha logrado acceso inmediato a mercados internacionales, especialmente el de Estados Unidos, y ha consolidado una producción de carne de alta calidad, competitiva a nivel mundial.

Ante este escenario, el Gobierno del Estado, con respaldo del sector ganadero, implementó filtros de inspección zoosanitaria para prevenir riesgos en la movilización de ganado y carne. Sin embargo, dichas medidas fueron objetadas por el Gobierno Federal y, tras una resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, se retiraron al estado las facultades para realizar estas inspecciones, lo que genera preocupación entre los productores.

La Unión Ganadera reiteró su respeto al marco legal, pero consideró indispensable fortalecer la coordinación entre Federación, Estado y sector ganadero organizado, incorporando la experiencia técnica de quienes han cuidado por generaciones la sanidad del hato nacional.

Finalmente, hizo un llamado a la Presidencia de la República para reforzar las acciones necesarias que permitan proteger la sanidad animal y, con ello, la salud pública, el empleo y la estabilidad económica del país.

“La sanidad no se negocia. La salud pública se protege con prevención. La ganadería se defiende con trabajo, coordinación y visión de país”, enfatizó la Unión Ganadera de Chihuahua.