La aprobación de la controvertida reforma electoral, apodada “Ley Maduro”, quedó en el aire tras una jornada de intensas disputas en el Congreso del Estado. El coordinador de la bancada del PRI, Arturo Medina, señaló que el fracaso de la iniciativa es el resultado directo de una “marcada indiferencia” y una fractura interna que exhibió las costuras del bloque mayoritario.
Para el líder priista, lo vivido en el recinto legislativo no fue un debate técnico, sino una serie de confrontaciones que revelaron la fragilidad de las alianzas actuales.
Las claves del conflicto
Medina fue contundente al calificar la fuerza de sus opositores como una “mayoría ficticia”, asegurando que los desacuerdos entre los propios diputados de Morena y sus aliados impidieron avanzar en el proyecto.
El argumento del PRI: Acusan que se intentó imponer la reforma de manera autoritaria.
“Patadas de ahogado”: Así describió Medina los intentos por “recuperar” una supuesta justicia electoral mediante una ley que, según la oposición, busca el control absoluto.
Desesperación y falta de oficio político
El coordinador del Grupo Parlamentario del PRI subrayó que la desesperación por mantener el control del Congreso llevó a los proponentes a tomar decisiones apresuradas que terminaron por dinamitar sus propios acuerdos.
“Evidenciaron una marcada indiferencia entre facciones… son patadas de ahogado para recuperar la justicia electoral bajo un esquema autoritario”, sentenció Medina.
¿Qué es la “Ley Maduro” y por qué está frenada?
La iniciativa busca realizar cambios profundos en la estructura de los órganos electorales locales. Sin embargo, tras la sesión de ayer, el panorama es de incertidumbre:
Falta de quórum político: Los desacuerdos internos impidieron alcanzar la votación necesaria.
Acusaciones de autoritarismo: La oposición sostiene que la ley vulnera la autonomía de las instituciones.
Ruptura de bloque: El voto diferenciado de algunos legisladores (como los 12 del Partido Verde mencionados en sesiones previas) ha debilitado la capacidad de Morena para pasar reformas de gran calado.
Panorama Legislativo
Con la reforma en pausa, el Congreso de Chihuahua entra en un periodo de “enfriamiento” donde el PRI y otras fuerzas opositoras buscarán capitalizar este revés como una victoria para la pluralidad democrática. Mientras tanto, el bloque mayoritario deberá renegociar sus bases si pretende retomar la agenda electoral antes de que concluya el actual periodo de sesiones.




