Chihuahua, Chih.— La demanda de agua en la ciudad de Chihuahua podría incrementarse hasta un 23% durante la temporada de verano, advirtió Alan Falomir Sáenz, director ejecutivo de la Junta Municipal de Agua y Saneamiento (JMAS). Esta situación, combinada con los constantes apagones y fallos en el suministro eléctrico, pone en riesgo la disponibilidad del recurso en la región.

En declaraciones recientes, Falomir explicó que durante los meses más calurosos, la ciudad requiere hasta 4,700 litros por segundo (lps), un aumento respecto al promedio anual de 4,350 lps. En días con temperaturas extremas, como las registradas en 2023 y 2024, la demanda puede llegar a los 5,000 lps, generando un déficit adicional cercano a los 1,500 lps.

El funcionario señaló que uno de los principales problemas es la interrupción en el suministro eléctrico por parte de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), que ha registrado un incremento de fallos hasta ocho veces mayor en comparación con 2023. Aunque en abril y mayo estos cortes disminuyeron en frecuencia, aún duplican los registros de años anteriores, lo que podría limitar la extracción de agua y afectar el abastecimiento en diferentes zonas de la ciudad.

“Si los apagones persisten, no podremos extraer los 4,700 lps necesarios para cubrir la demanda. Cada fallo en el suministro genera un déficit acumulado; si un pozo se apaga por media hora, perdemos millones de litros de agua”, explicó Falomir.

Para hacer frente a estos desafíos, la JMAS ha activado 161 pozos en la ciudad y tiene previsto sumar dos más en junio: uno en la zona del Pistolas Meneses, con una aportación de 25 lps, y otro en la salida a Aldama, que estará en fase de pruebas en las próximas semanas.

El director de la institución aclaró que los cortes en el suministro eléctrico afectan zonas completas, sin distinción, lo que complica aún más la situación en sectores como Cerro de la Cruz, donde ya se reportan bajas presiones.

A pesar de estos obstáculos, Falomir destacó que la sectorización de redes, implementada desde 2022, ha contribuido a reducir fugas nocturnas y a prevenir crisis mayores en el suministro. Sin embargo, advirtió que, si la CFE no mejora la estabilidad en su suministro, garantizar el abastecimiento de agua al 100% será cada vez más difícil.

Finalmente, hizo un llamado a la población y a las autoridades a tomar medidas ante el incremento en la demanda y los problemas eléctricos, con el fin de evitar que la crisis de agua en Chihuahua se agrave durante el verano.