CHIHUAHUA, CHIH. — A un mes de haber iniciado el despliegue estratégico en la comunidad de Atascaderos, el secretario de Seguridad Pública del Estado (SSPE), Gilberto Loya, presentó un balance de los resultados obtenidos en coordinación con fuerzas federales. El operativo ha logrado desarticular células delictivas y golpear la infraestructura logística de grupos criminales en la región de la Sierra Tarahumara.

Saldo del operativo: Detenidos y armamento

El titular de la SSPE informó que, gracias a las labores de inteligencia y presencia en campo, se logró la captura de siete presuntos generadores de violencia. Además de las detenciones, se reportó el aseguramiento de un importante arsenal:

  • Armas y municiones: 8 armas largas, 24 cargadores y más de 3,900 cartuchos útiles.

  • Equipo táctico y vehículos: 4 chalecos antibalas y un vehículo asegurado.

  • Narcóticos: 5 kilogramos de marihuana.

Tecnología aérea contra refugios criminales

Una pieza clave para el éxito de estas acciones fue el uso de tecnología de punta. Gilberto Loya destacó que la vigilancia no se limitó al terreno, sino que se extendió al espacio aéreo para detectar puntos ciegos en la accidentada geografía de Guadalupe y Calvo.

“El despliegue incluyó sobrevuelos con aeronaves de la SSPE y el uso estratégico de drones, lo que permitió ampliar la cobertura y fortalecer la inteligencia operativa”, explicó el secretario.

Gracias a estos recorridos aéreos, las autoridades lograron localizar e inhabilitar ocho narcocampamentos y parapetos, los cuales eran utilizados por grupos delictivos como refugios y centros de observación en las zonas más remotas de la sierra.

Presencia permanente

Estos resultados son fruto del seguimiento a los acuerdos establecidos en la Mesa de Seguridad celebrada hace un mes en Atascaderos. El secretario enfatizó que la vigilancia continuará en la zona para garantizar la tranquilidad de los habitantes y desmantelar cualquier intento de reorganización de los grupos criminales.