El secretario general de Gobierno, Santiago De la Peña Grajeda, reiteró que el incremento en el precio del diésel es un tema que depende de la Federación, por lo que hizo un llamado urgente para atender esta problemática que impacta al transporte público y a diversas cadenas de suministro.
El funcionario señaló que el aumento en los combustibles no solo afecta la operación del transporte, sino también el abasto de alimentos y otros productos básicos, lo que genera presión en la economía de la población.
De la Peña explicó que una parte importante del costo del combustible corresponde a impuestos, por lo que consideró que el Gobierno Federal tiene margen para implementar subsidios, al insistir en la necesidad de una respuesta pronta ante el encarecimiento del diésel.




