Organizaciones de transportistas y productores del campo iniciaron un paro nacional indefinido en al menos 20 estados del país, como medida de presión ante la falta de respuesta del Gobierno de México a sus demandas relacionadas con la inseguridad, altos costos operativos y condiciones del mercado.
El movimiento, encabezado por el Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano (FNRCM) y la Asociación Nacional de Transportistas (ANTAC), contempla presencia en carreteras y puntos estratégicos, así como el levantamiento de plumas en casetas. Los inconformes señalan que enfrentan una crisis derivada de factores como el incremento en el precio del diésel, la inseguridad en carreteras, importaciones desleales y la falta de apoyos, lo que pone en riesgo el abasto de alimentos.
Entre sus principales exigencias destacan mayor seguridad en vías federales, eliminación de impuestos al diésel, precios justos para productos agrícolas, creación de una banca de desarrollo rural y una revisión del tratado comercial para proteger la producción nacional. Las organizaciones reiteraron su disposición al diálogo y solicitaron una reunión urgente con la presidenta de México para atender la problemática.




