CHIHUAHUA.– El Congreso del Estado amaneció este jueves bajo un operativo especial de seguridad, con accesos restringidos y presencia de cuerpos antimotines, ante las manifestaciones convocadas en torno a la reforma al Código Civil que busca reconocer el matrimonio entre personas del mismo sexo. La iniciativa será discutida en la última sesión ordinaria del actual periodo legislativo.
Desde temprano, las puertas principales del recinto permanecieron cerradas y únicamente se permitió el ingreso de diputados, personal acreditado y medios de comunicación por una entrada alterna en la calle Juárez. El despliegue de seguridad tuvo como objetivo prevenir enfrentamientos entre los grupos que se concentraron en el exterior.
Entre los manifestantes destacó el conjunto pro familia, integrado por más de 50 organizaciones civiles que expresaron su rechazo a la reforma, argumentando que representan la visión de un sector de la sociedad chihuahuense. En contraste, colectivos ciudadanos y activistas acudieron para respaldar la propuesta impulsada por legisladores de Morena y el PT.
Las medidas se reforzaron tras los incidentes ocurridos el martes en Ciudad Juárez, durante una sesión itinerante en el Registro Civil del Pueblito Mexicano, donde la exclusión del tema en el orden del día generó inconformidad y tensiones entre asistentes.
La iniciativa plantea modificar la definición de matrimonio en el Código Civil estatal para establecerlo como la unión legal entre “dos personas”, eliminando referencias a la perpetuación de la especie. Aunque desde 2015 el matrimonio igualitario se realiza en Chihuahua mediante disposiciones administrativas, la propuesta busca armonizar la legislación local con esa práctica vigente.








