CHIHUAHUA, CHIH. — Lo que se proyecta como el rascacielos más alto de la capital se encuentra en medio de una batalla jurídica. Elementos de la Fiscalía General del Estado (FGE) aseguraron este miércoles una fracción del terreno donde se construye la Torre Zahara, ubicada sobre el Periférico de la Juventud y Hacienda del Valle, tras una denuncia por presunto despojo.
El origen de la disputa
La intervención ministerial responde a una querella interpuesta por un particular en contra del grupo desarrollador R10. El denunciante reclama la propiedad de aproximadamente 200 metros cuadrados que, asegura, forman parte de su patrimonio y han sido integrados a la obra de forma irregular.
Postura de la Desarrolladora
Ante el operativo, la empresa inmobiliaria calificó la actuación del Ministerio Público como “arbitraria” y procedió a interponer su propia denuncia. Sus argumentos principales son:
Propiedad Acreditada: Sostienen contar con la escritura formal del inmueble que ampara la totalidad de la obra.
Falta de Notificación: Señalan que no existió aviso previo sobre el procedimiento penal ni se respetaron los protocolos legales para el aseguramiento.
Resolutivos Previos: La empresa afirma que existen antecedentes legales que ya han fallado a su favor sobre la posesión del terreno.
Impacto en el proyecto
El conflicto ha generado incertidumbre sobre el avance de la obra, considerada un hito arquitectónico para Chihuahua. Mientras el Ministerio Público desahoga las investigaciones por el presunto despojo, el predio permanece bajo resguardo de la autoridad para determinar a quién pertenece legalmente la fracción en disputa.




