La producción de nuez en Chihuahua atraviesa uno de sus momentos más complejos de los últimos años. A la sequía, el abatimiento de los pozos y los bajos niveles de almacenamiento de las presas se suman el incremento de los costos de producción, la presencia de plagas y la necesidad de abrir nuevos mercados ante los cambios en el comercio internacional.
En entrevista, el presidente del Consejo Mexicano de la Nuez reconoce que el escenario es complicado, particularmente para los pequeños productores, pero sostiene que el sector también está avanzando hacia una agricultura más tecnificada, con sistemas de riego eficientes y prácticas regenerativas que permitan aprovechar mejor cada gota de agua.
—¿Cómo está afectando al sector nogalero el escenario actual de sequía y los cambios en los mercados internacionales?
—Han sido tiempos difíciles. Venimos de años complicados, con poca lluvia y falta de agua en las presas. Sin embargo, dentro de estos malos tiempos también tenemos que buscar oportunidades y alternativas.
La situación reciente en los mercados internacionales llegó justo antes de las cosechas. Sonora comienza su producción en septiembre y Chihuahua en octubre, por lo que esta noticia representa una presión adicional para los productores.
En el caso de Sonora, el impacto puede ser mayor por el tipo de nuez que produce, particularmente la variedad Wichita, que es de mayor tamaño y tiene una importante demanda en China. Sonora es uno de los principales exportadores hacia ese mercado.
Chihuahua también tiene empresas descascaradoras y procesadoras que pueden verse afectadas, pero nuestro impacto sería principalmente indirecto. Si la nuez de Sonora deja de ir a China o a Estados Unidos, una mayor cantidad permanecerá en los mercados nacionales y ocupará espacios que actualmente tiene la nuez de Chihuahua.
Eso significa que tendremos más nuez compitiendo por mercados que pueden ser más pequeños.
—¿Cuáles son actualmente los principales mercados para la nuez de Chihuahua?
—Estados Unidos sigue siendo nuestro principal mercado. También se está abriendo mucho Europa y el consumo nacional ha venido creciendo de manera importante.
Estimamos que entre 2024 y 2025 el consumo de nuez en México aumentó alrededor de 10 por ciento. Es un producto muy mexicano y creemos que el mercado nacional puede ser una de las alternativas que más nos ayude a los productores.
Tenemos que trabajar mucho en promover el consumo interno, porque si bien la mayor parte de nuestra producción continúa dirigiéndose a Estados Unidos, México representa una oportunidad importante.
—Durante los últimos años se ha cuestionado al sector nogalero por el consumo de agua. ¿Realmente ha aumentado la superficie dedicada a este cultivo?
—Sí ha habido crecimiento de superficie, pero actualmente es muy poco. Los años de buenos precios, particularmente alrededor de 2015, impulsaron el crecimiento de las plantaciones.
Sin embargo, durante los últimos tres o cuatro años la superficie prácticamente no ha aumentado. En algunos lugares incluso ha disminuido.
En Sonora, por ejemplo, se han retirado alrededor de 3 mil hectáreas. En Chihuahua estamos enfrentando una situación similar en algunas regiones.
En Jiménez tenemos problemas por la falta de agua en los pozos y en Delicias por los bajos niveles de las presas. Muchas huertas actualmente están sobreviviendo; el agua apenas alcanza para mantener vivos los árboles y no necesariamente para garantizar una buena producción.
Si este año no tenemos lluvias suficientes y las presas continúan en niveles tan bajos, el próximo año enfrentaremos un riesgo todavía mayor.
Estamos en una época de decisiones. Hay que determinar qué productores podrán sobrevivir y, lamentablemente, este tipo de escenarios golpea principalmente al pequeño productor.
—¿Qué se está haciendo para mejorar el uso del agua?
—No podemos generar la lluvia, pero sí podemos buscar mejores prácticas.
El sector nogalero ha avanzado mucho en la tecnificación del riego. En Jiménez, por ejemplo, se ha trabajado bastante en este sentido y en el norte del estado también está creciendo el uso de sistemas de goteo.
Son sistemas que permiten llevar el agua directamente a la raíz y mantener la humedad donde realmente la necesita el árbol.
Antes se utilizaban sistemas de inundación; actualmente buscamos que cada gota llegue al árbol y evitar desperdiciarla en lugares donde no es aprovechada.
También existen sistemas de riego que permiten hacer un uso mucho más eficiente del agua.
—¿El sector está considerando también prácticas de agricultura regenerativa?
—Sí. Creo que como agricultores podemos pasar de ser parte del problema a ser parte de la solución.
La agricultura regenerativa nos permite buscar una mayor captación de dióxido de carbono, generar más humedad en el ambiente y recuperar nuestros suelos.
Hay cambios importantes tanto en la mentalidad como en las prácticas agrícolas. El sector nogalero está avanzando en esa dirección.
Tenemos que aprender a hacer más con menos agua y encontrar mecanismos que permitan conservar nuestros recursos y mantener la producción.
—¿Qué importancia económica tiene la producción de nuez para Chihuahua?
—Estamos actualizando los estudios para tener cifras más precisas, pero solamente en Delicias existen más de 4 mil productores.
La actividad nogalera tiene una gran importancia económica para regiones como Delicias, Camargo y Jiménez. Toda la cadena productiva genera empleos y movimiento económico en las comunidades.
Sin embargo, las bajas producciones también han reducido la capacidad de contratación. Antes podíamos hablar de un trabajador por cada determinado número de hectáreas y ahora esa proporción se ha reducido porque los productores no tienen los recursos suficientes.
El año pasado tuvimos una producción históricamente baja y eso afecta a toda la gente que trabaja en las huertas.
Próximamente tendremos los estudios actualizados para dimensionar con mayor precisión la repercusión económica que tiene la nuez en el estado.
—Además de la sequía y el abatimiento de los pozos, ¿qué otros problemas enfrenta el sector?
—Tenemos problemas sanitarios, entre ellos diferentes plagas que afectan a los árboles.
También estamos enfrentando cambios legislativos. La nueva Ley Nacional de Aguas ha modificado las formas de hacer algunas cosas y nos ha obligado a adaptarnos.
En este proceso hemos encontrado apertura de las autoridades para regularizar títulos de pozos que no estaban correctamente registrados. Estamos trabajando en la regularización y aprendiendo estos nuevos procedimientos.
También es importante mantener programas que permitan reducir los costos de electricidad para el sector agrícola, porque de otra manera sería prácticamente imposible mantener la rentabilidad de las huertas.
—¿Cuál es actualmente el principal problema relacionado con el agua?
—Las presas son uno de nuestros principales problemas. Llevamos varios años con bajos niveles de almacenamiento y las precipitaciones no han sido suficientes para recuperar los sistemas.
También existen problemas de infraestructura para transportar el agua, pérdidas y falta de mantenimiento.
En Jiménez, además, hay muchos pozos que se están abatiendo. Los productores buscan agua y en ocasiones no la encuentran.
El hecho de invertir en la perforación de un pozo tampoco garantiza que se encontrará agua, por lo que el productor puede realizar una inversión muy importante sin obtener resultados.
A esto se suma que, al no existir lluvias suficientes, tampoco hay una recarga adecuada de los acuíferos.
Existe una sobreexplotación muy fuerte.
—¿La relación comercial con Estados Unidos representa actualmente un riesgo para la nuez mexicana?
—Por el momento no. La nuez continúa entrando libremente y no tenemos un arancel que esté incrementando nuestros costos.
Tenemos una buena relación con los productores estadounidenses y hasta ahora no hemos tenido ese problema.
Sin embargo, sí existe preocupación por los cambios que están ocurriendo en las economías del mundo. No estamos en condiciones de cerrar mercados.
Tenemos que abrir nuevas alternativas y evitar depender de un solo destino. Lo que está sucediendo demuestra que las dinámicas de la economía mundial están cambiando.
Tenemos que dejar de ser solamente reactivos y comenzar a anticiparnos para mitigar los efectos de posibles nuevos golpes al sector.
—¿Cuál es la expectativa de producción para este año?
—Estamos recopilando todavía la información. Presentaremos un estimado el próximo 3 de septiembre, durante un evento en Delicias.
Lo que vemos hasta ahora es un escenario similar al del año pasado, aunque posiblemente ligeramente superior en aquellas huertas que sí cuentan con agua.
La falta de agua ha tenido una repercusión directa, pero también tuvimos problemas por la falta de frío.
Las plagas estuvieron muy fuertes. El frío ayuda a controlar los ciclos de determinados insectos y este año tuvimos presencia de chinches prácticamente durante toda la temporada.
Eso incrementó también los gastos de los productores para combatir las plagas.
El año pasado estimamos una producción nacional cercana a las 113 mil toneladas, de las cuales alrededor de 66 mil correspondieron a Chihuahua. En términos generales, estamos viendo un escenario que podría ubicarse cerca de esos niveles, aunque todavía estamos recopilando los datos.
—¿A los productores también les preocupa el incremento de los costos?
—Sí, los costos de producción suben constantemente.
El diésel, la electricidad y otros insumos han aumentado considerablemente. Esto nos obliga a buscar nuevas formas de hacer las cosas.
Tenemos que impulsar sistemas de riego más eficientes y prácticas de agricultura regenerativa que permitan recuperar los suelos y, al mismo tiempo, reducir costos.
Hay alternativas, pero tenemos que cambiar la mentalidad. Ese quizá sea el reto más difícil.
Existe la percepción de que la agricultura es un gran negocio para los grandes productores, pero la realidad del productor es muy diferente cuando aumentan los costos y disminuye la disponibilidad de agua.
—¿También se debe trabajar en incrementar el consumo de nuez en México?
—Definitivamente.
La nuez es un producto con importantes propiedades nutricionales y debemos aprovechar esa característica.
El consumidor está cambiando. Cada vez existe mayor interés por conocer qué alimentos son más saludables y qué se está consumiendo para prevenir enfermedades.
La nuez puede aprovechar ese nicho.
Difícilmente podremos consumir en México toda la nuez que produce Chihuahua, pero sí podemos incrementar considerablemente el consumo, tanto como botana como ingrediente de cocina.
Estados Unidos continúa siendo el principal consumidor, pero México está creciendo.
—¿Existe la intención de impulsar una denominación de origen o una marca que identifique a la nuez de Chihuahua?
—Se está trabajando en ello. La Secretaría de Desarrollo Rural está colaborando con el sistema producto para impulsar una marca que identifique a la nuez de Chihuahua.
Sin embargo, personalmente considero que debemos ir más allá.
La nuez mexicana es un orgullo nacional e internacional. México es uno de los principales productores mundiales de este producto y tenemos que aprovechar esa posición.
La nuez mexicana puede convertirse en una marca que represente calidad, producción y salud.
Más que hablar únicamente de la nuez de Chihuahua, debemos impulsar el concepto de “nuez mexicana”, porque tenemos un producto que es reconocido internacionalmente y que puede generar importantes beneficios para los consumidores y para los productores.
—Finalmente, ¿cuál es el mensaje para los productores ante este escenario?
—Estamos atravesando tiempos difíciles, pero tenemos que buscar oportunidades.
Estamos en diálogo con el Gobierno Federal para encontrar alternativas y abrir nuevos mercados. No podemos quedarnos esperando a que llegue otro golpe.
Tenemos que anticiparnos, diversificar mercados, mejorar el uso del agua, tecnificar los sistemas de riego y buscar nuevas formas de producir.
El reto es grande, pero también existe una oportunidad para transformar al sector y hacer de la nuez mexicana un producto todavía más reconocido en México y en el mundo.
Entrevista con el presidente del Consejo Mexicano de la Nuez, Alvaro Mesta, en TronosyCronos






