Guadalajara, Jal.- La Selección Mexicana consiguió más que tres puntos en su segundo partido de la fase inicial de la Copa del Mundo. Con la victoria 1-0 sobre Corea del Sur, el Tricolor aseguró el primer lugar del Grupo A y con ello mantendrá la localía para disputar los dieciseisavos de final en el Estadio Ciudad de México.

El triunfo significó romper una racha negativa: por primera vez en 24 años, México ganó dos partidos consecutivos en un Mundial fuera del Coloso de Santa Úrsula. Además, demostró que puede imponerse incluso sin desplegar su mejor versión futbolística.

Primer tiempo complicado

La primera mitad fue difícil para el conjunto azteca, que no logró encontrar ritmo en el nuevo esquema planteado por el técnico. Con tres cambios en la alineación —Edson Álvarez en la central junto a Johan Vásquez, Jorge Sánchez por la lateral derecha y Luis Romo debutando en el mediocampo— el equipo careció de conexión. Las jugadas más peligrosas llegaron por los pies de Roberto Alvarado, quien probó al portero rival con un disparo y luego asistió a Julián Quiñones, aunque sin éxito. Corea tampoco logró inquietar a Raúl Rangel, salvo un intento de Son Heung-Min que terminó desviado.

Gol y cierre dramático

El cambio de ánimo llegó al inicio del segundo tiempo. Un error de comunicación entre el portero Kim Seung-gyu y su defensa permitió que Luis Romo (50’) empujara el balón a la red y anotara su primer gol en la Copa del Mundo, desatando la euforia en el Estadio Guadalajara. En los minutos finales, la figura fue el arquero Raúl “Tala” Rangel, quien realizó una atajada agónica en la línea para evitar el empate coreano, recibiendo la ovación del público.

Con este resultado, México cumplió su primer objetivo: avanzar como líder de grupo y mantener la ventaja de jugar en casa en la siguiente ronda.