Investigadores de la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad Autónoma de Chihuahua (UACH) desarrollan un proyecto científico que busca aprovechar las vinazas generadas por la industria del sotol para producir biofertilizantes destinados al sector agrícola.
La investigación, encabezada por el Dr. Francisco Javier Choix Ley, plantea utilizar consorcios microbianos formados por microalgas originarias de Chihuahua y la bacteria Azospirillum, reconocida por su capacidad para promover el crecimiento de las plantas.
El objetivo es aprovechar la composición nutricional de las vinazas de sotol para favorecer la producción de fitohormonas como auxinas, giberelinas y citocininas, sustancias relacionadas con diferentes procesos de desarrollo vegetal.
Las microalgas tienen la capacidad de consumir nutrientes como nitrógeno, fósforo, potasio y dióxido de carbono del medio ambiente y transformarlos, mediante su metabolismo, en compuestos de interés biotecnológico, entre ellos pigmentos, proteínas y fitohormonas.
Por su parte, la bacteria Azospirillum puede contribuir al aprovechamiento de nutrientes y estimular la producción de fitohormonas de las microalgas, por lo que los investigadores trabajan en la combinación de ambos microorganismos.
Durante la primera etapa del proyecto fueron recolectadas e identificadas microalgas a lo largo de la cuenca del río Conchos, seleccionando aquellas con capacidad para crecer y generar compuestos de interés agrícola utilizando los nutrientes presentes en las vinazas del sotol.
Actualmente, los investigadores evalúan el potencial del consorcio formado por microalgas y Azospirillum como bioestimulante para cultivos de maíz, trigo, frijol y ajonjolí.
En el proyecto participan estudiantes de licenciatura, maestría y doctorado, quienes colaboran tanto en trabajos de laboratorio como de campo. Algunos de ellos también han realizado estancias de investigación en diferentes instituciones del país para complementar su preparación académica.
La investigación cuenta con respaldo financiero de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación y se desarrolla en colaboración con la Comisión Nacional Forestal, el Tecnológico Nacional de México, campus Valle del Yaqui, en Sonora, y el Centro de Investigación y Asistencia en Tecnología y Diseño de Jalisco.
Además del posible beneficio para los cultivos, el proyecto pretende dar valor económico a residuos de la industria regional del sotol, promoviendo su aprovechamiento en lugar de considerarlos únicamente como desechos.
La UACH destacó que los resultados podrían fortalecer la vinculación entre los sectores académico, agrícola e industrial, además de contribuir al aprovechamiento eficiente de recursos biológicos, la protección ambiental, la soberanía alimentaria y el desarrollo de una economía más sostenible en Chihuahua.








