Un grave problema de oportunidad en la atención oncológica fue revelado por la primera Encuesta Nacional sobre Cáncer de Mama, cuyos resultados preliminares indican que casi la mitad de las mujeres en el país (47.8%) inician su tratamiento médico después de los 105 días naturales posteriores al diagnóstico.

La investigadora del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), Gabriela Torres Mejía, alertó que este retraso supera los estándares recomendados para una atención de calidad. El estudio, auspiciado por la iniciativa Integrados por la Atención Oncológica de Calidad (IAOC), analizó la experiencia de 2,826 mujeres supervivientes para evaluar la eficacia del sistema de salud.

Entre los hallazgos más críticos destacan:

  • Detección tardía: El 66.6% de las pacientes detectó la enfermedad mediante autoexploración, lo que suele derivar en diagnósticos en etapas avanzadas y menores probabilidades de supervivencia.

  • Etapas avanzadas: Una cuarta parte de las encuestadas (25%) ya se encontraba en una etapa avanzada al momento de acudir a los servicios de salud.

  • Brecha entre sectores: El incumplimiento del intervalo de 105 días es significativamente mayor en el sector público (56.3%) frente al sector privado (30.8%).

Torres Mejía señaló que el intervalo ideal de diagnóstico debería ser menor a 60 días; sin embargo, en el 25% de los casos este rango fue superado. Además de la tardanza, la encuesta reveló una carencia profunda en servicios complementarios vitales para la calidad de vida de las pacientes:

  • El 88.9% no tuvo acceso a tanatología.

  • El 87.9% careció de atención en clínica del dolor.

  • El 82.5% no contó con acceso a cirugía reconstructiva.

Asimismo, se reportó que una alta proporción de pacientes del sector público tuvo que realizar gastos de bolsillo para costear servicios básicos, como biopsias (46.1%), consultas (36.6%) y cirugías (15.5%).