México recibió durante agosto un total de 5 mil 452 millones de dólares en remesas, cifra que representó una disminución de 3.6 por ciento en comparación con el mismo mes del año anterior, reflejando una desaceleración en uno de los principales ingresos para millones de hogares del país.
Con este resultado, el monto acumulado de remesas enviadas a territorio nacional durante lo que va de 2026 asciende a 41 mil 802 millones de dólares.
Analistas señalaron que, aunque la reducción registrada en agosto se mantiene dentro de los parámetros previstos para este periodo, el comportamiento de las remesas estuvo influido por diversos factores económicos, entre ellos la fortaleza que mostró el peso frente al dólar durante gran parte del mes.
Especialistas de BBVA explicaron que la contracción observada en agosto se ubicó dentro de los rangos esperados y recordaron que el flujo de remesas hacia México depende principalmente del número de migrantes mexicanos que envían recursos desde Estados Unidos y de sus condiciones laborales en ese país.
El impacto para las familias receptoras fue aún mayor al considerar el efecto combinado de la inflación y la depreciación del dólar frente al peso. De acuerdo con el economista para América Latina de Goldman Sachs, Alberto Ramos, los hogares que reciben remesas tuvieron en agosto un poder adquisitivo 14.7 por ciento menor en comparación con el mismo periodo del año pasado.
Durante agosto, el tipo de cambio se mantuvo en niveles bajos para el dólar frente a la moneda mexicana, situación que redujo el valor de los envíos al momento de ser convertidos a pesos. No obstante, hacia finales de septiembre la divisa estadounidense mostró una recuperación.
Pese al retroceso mensual, las remesas continúan siendo una de las principales fuentes de divisas para el país y un apoyo fundamental para millones de familias, especialmente en entidades con alta migración hacia Estados Unidos.








