En una decisión que ha generado controversia en el sector educativo, la Secretaría de Educación Pública (SEP) anunció oficialmente que los alumnos de educación básica adelantarán el cierre del ciclo escolar para el próximo 5 de junio. La medida, que extiende el periodo vacacional a casi tres meses, fue justificada por las autoridades debido a las altas temperaturas y la celebración de la Copa del Mundo.

Originalmente, el calendario oficial establecía el fin de cursos para el 15 de julio. Con este ajuste, los 185 días efectivos de clases se redujeron a 157, otorgando a los estudiantes cinco semanas adicionales de descanso. El regreso a las aulas está programado hasta el 31 de agosto.

Mario Delgado, titular de la SEP, argumentó que la modificación responde a la “extraordinaria ola de calor” que afecta al país y que se prevé continúe durante los próximos meses. Asimismo, señaló que la realización del Mundial de Futbol en México es un factor determinante, pese a que el evento deportivo inicia formalmente hasta el 11 de junio.

Esta medida ocurre en un contexto crítico para la educación en México. Según los resultados de la prueba PISA 2022, el país ocupa el lugar 51 de 81 naciones evaluadas, mostrando cifras preocupantes:

  • Matemáticas: 66% de los estudiantes presentan bajo rendimiento.

  • Ciencias: 51% con desempeño insuficiente.

  • Lectura: 47% no alcanza los niveles básicos.

Especialistas han criticado que, pese a estos datos, las autoridades opten por reducir el tiempo de enseñanza en lugar de redoblar esfuerzos académicos.